‘Octavio Paz; las palabras del árbol de Elena Poniatowska’

En el principio fueron los árboles. Desde niño los nombraste y ellos te volvieron azul y verde la mirada. Una rama de árbol entró en tu cuarto por una grieta en el muro y la tomaste y la metiste en tu boca para que creciera en ti, te madurara adentro, echara raíces, te ocupara entero. Claro, hay otras constantes en tu poesía; el sol, el cuerpo de la mujer, la mujer que duerme, la mujer-tierra, la mujer-ciudad, el agua quemada, la luz, la piedra, el instante, el amarillo, la soledad, el grito; pero ninguna me llega tanto como el árbol porque alguna vez escribiste de tu puño y letra en la primera página de mi ejemplar de ¿Águila o sol? Un poema inédito:

El fresno somnoliento

En el alba de agua

Te mira, todavía oscuro.

Me tendiste esa hoja verde y la puse en mi mejilla como una manita del árbol. Desde entonces, antes de leer un libro tuyo, lo lleno de hojas de árboles para hermanarlas con las que están adentro y busco que se entienda los castaños de savia con los escritos, la nervaduras del fresno con las del poema, los pinos y los sauces, la delgadez del eucalipto que como una espada parte en dos la escritura. Y en cualquier página en que abra yo el libro, en la 26 o en la 63, siempre viene un árbol a mi encuentro convirteidno tus poemas en “calzadas submarinas de luz verde”

Siempre fuiste un hombre que camina y un hombre otra vez al pie de un árbol. En la India brotaron para ti tamarindos y laureles, araucarias, papayos, mangos, chirimoyos y también el pipal, árbol santo de los budistas que aparece en las esculturas, pinturas, poemas y relatos religiosos; el árbol de la iluminación: “A su sombra –dijiste- Gautama percibió la verdad y se convirtió en el Buda, el Iluminado”. Vuelas y te acompañan los árboles, ellos son los que te sostienen en el aire y nos lo dices en “Concorde”:

Arriba el agua

Abajo el bosque

El viento por los caminos

Quietud del pozo

El cubo es negro El agua firme

El agua baja hasta los árboles

El cielo sube hasta los labios.

Extracto de “Octavio Paz. Las palabras del árbol” de Elena Poniatowska.

ARBOL

SINOPSIS

Elena Poniatowska crea un retrato íntimo sobre Octavio Paz, basándose en conversaciones, recuerdos, cartas, trozos de poemas; narra la vida del poeta convirtiéndose en una segunda voz sobre el tiempo que estuvieron juntos. Pasando por la trayectoria del ganador del Nobel, sobre su visión poética, filosófica y política.

2 pensamientos sobre “‘Octavio Paz; las palabras del árbol de Elena Poniatowska’”

    1. Sí, el arte de la portada es muy bueno; es una combinación de fotografía con ilustración: imagen de portada de Sergi Rucabado Rebés con Diseño de portada de ‘Músicos del Titanic’.

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