‘La llave de la buena vida’, de Joan Garriga

Le tengo un especial aprecio a una frase de San Agustín, repleta de extrema sabiduría, que me gusta citar en charlas y talleres y que impregna de alguna manera todo el relato que acabas de leer: “La felicidad consiste en tomar con alegría lo que la vida nos da y en soltar con la misma alegría lo que la vida nos quita”. De hecho, el cuento, y el libro en su conjunto, se podrían resumir en esta frase. O en esta otra, muy parecida, aunque un poco más sofisticada: el secreto de la buena vida consiste en saber ganar sin perderse a uno mismo y en saber perder ganándose a uno mismo. Es decir, en saber ganar y saber perder manteniendo de alguna manera la quietud y el equilibrio interior; en saber tomar y saber soltar con buen ánimo, preservando la serenidad, el sentido y la esperanza. 

Si soltar con alegría puede parecer un reto excesivamente acrobático para los comunes mortales que somos, al menos conviene afanarse en lograr soltar con respeto, humildad y reverencia hacia la Gran Voluntad (la de Dios, la del Universo, o como deseemos llamarla). Ésa es, en definitiva, la gran lección que los padres del cuento tratan de transmitir a su hijo, y que muchos padres intentamos transmitir, inmersos, no obstante, en un aprendizaje continuo, a nuestros hijos.

No hay mayor didáctica para los hijos que la del ejemplo, esto es, la forma en que los padres acogen y transitan por sus propias alegrías y penas y logran mantenerse en sintonía con su alma, ahuyentando tanto vanidades insulsas como vanas depresiones. Ciertamente, los padres cuentan, y mucho, como modelos para sus hijos. Por eso es tan importante que traten de ser sólidos y felices. No vale predicar con buenas palabras, que los hijos aborrecen si no se acompañan de la respectiva congruencia en los actos. Las palabras palidecen ante la reluciente verdad de las vivencias; las teorías se adelgazan ante la amplitud de los hechos.

Extracto de La llave de la buena vida, de Joan Garriga.

La llave de la buena  portada

SINOPSIS: El mayor regalo que le hacemos a un hijo es, sin duda, entregarle su propia vida. A lo largo de ella, disfrutará de muchos momentos de crecimiento, expansión y felicidad, pero también sufrirá otros de pérdida, recogimiento y dolor. En el relato que abre este libro, unos padres deciden regalarle a su hijo, al cumplir los dieciocho años, una llave de tres dientes para ayudarle a abrir las distintas puertas que se irán mostrando ante sí.

A partir del relato, Joan Garriga toma posición y habla desde su amplia experiencia como terapeuta en un texto que nos ilumina en el intento de vivir plenamente en un mundo cada vez más complejo. Los tres dientes de la llave son los tres recursos a los que debemos acudir siempre, sea cual sea la situación, y son la verdad, la valentía y la conciencia. Es decir, el ser uno mismo, el coraje para perseverar ante los contratiempos y el mantenerse despierto a la propia existencia y lo que nos rodea. Si usamos esta llave, alcanzaremos la buena vida, que no es otra cosa que ser capaces de tomar y soltar con alegría aquello que la vida tiene reservado para nosotros, o, lo que es lo mismo, “saber ganar sin perderse a uno mismo y saber perder ganándose a uno mismo”.

La llave de la buena vida, de Joan Garriga, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Paidós.

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