‘Entrégate’, una novela de Mariel Ruggieri

Tengo que ponerme a escribir. Tengo que hacerlo, lo sé. Sólo un poco más de Facebook y estaré lista para encarar la temida página en blanco.

“Ánimo, Maribel”, me dice mi amiga Sylvia. Pobre… También por ella debo retomar el blog y hacer lo mío. Es increíble que siendo sexóloga diplomada tenga que trabajar con una maleta roja vendiendo artefactos eróticos en reuniones para ganarse la vida.

Bendita paginita que nos ha salvado a ambas, y en más de un sentido.

Marco un “me gusta” porque realmente me gusta que se preocupe por mí, a pesar de que ya han pasado dos meses desde aquel fatídico día.

“¡Desaparecida! ¿En qué andas, Maribel?”

Es evidente que mi primo Lorenzo no se ha enterado de nada o, si lo ha hecho, ya lo ha olvidado. Vive en las nubes ese hombre. Igual le pongo un “like” por la intención.

Ah, que preciosa frase: “Ayer fue historia. Mañana es un misterio. Y hoy es un regalo, por eso se llama presente”. Más cierto imposible, pero una cosa es leerlo y otra muy diferente es saber qué hacer con ello. Me gusta, me gusta mucho. De alguna forma me ha calado hondo. Tiene sentido para mí, aunque cuando cada noche intento conciliar el sueño, el ayer se hace presente y el futuro me llena de miedo.

Y luego, decenas de felicitaciones de cumpleaños. Les respondo a todos en un solo posteo: “Gracias por recordarlo”. Nada más que eso. Ni que lo he pasado genial ni nada, porque sólo miento cuando se hace imprescindible, y en el mundo real. Virtualmente se han acordado muchos, pero no tengo ni idea de cuántos se han interesao lo suficiente como para llamarme. Y la verdad sea dicha, no puede importarme menos. 

Haber perdido el maldito celular finalmente ha sido una bendición. Servirá para hacer borrón y cuenta nueva. Nuevo aparato, nuevo número… ¿Nueva vida?

Quizá, pero por ahora solo puedo pensar en que el destino es un sádico sin remedio, porque a mis veintiséis recién cumplidos he tenido que volver a vivir con mi madre.

Aún así, prefiero la nueva y no la anterior. Es una vida de mierda, soy consciente de eso. Soy una mujer adulta que está durmiendo en la misma cama que a los trece años, con ositos rosa incluidos. Pero la anterior era una farsa. Mi vida antes del desastre estaba sostenida con alfileres. Cierto que eran de los bonitos, de esos que tienen cabezas de colores, pero se han deslizado demasiado rápido y todo se ha soltado. Me he quedado en pelotas de un día para otro y, a pesar de ello, la Maribel Optimista que habita en lo más profundo de mí me dice que es lo mejor.

Extracto de Entrégate, de Mariel Ruggieri.

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Entrégate, de Mariel Ruggieri, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Planeta.

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