‘Angelopolis’: una novela sobre ángeles, sociedades secretas, misterio y romance

El científico examinaba a la niña presionándole la piel con los dedos. La pequeña sentía sus manos oprimirle los omóplatos, las vértebras, los riñones… Sus movimientos eran pausados, clínicos, como si el hombre esperara encontrar alguna aberración en su cuerpo que no debiera estar ahí: una costilla de más o una segunda columna que discurriera como una senda de hierro a lo largo de la original. Su madre le había dicho que obedeciera las indicaciones del científico, de manera que la chiquilla soportaba la palpación en silencio: cuando le ciñó una liga elástica alrededor del brazo, no se resistió; cuando resiguió la trayectoria sinuosa de una vena con la punta de una aguja, se mantuvo inmóvil; cuando la aguja penetró bajo su piel y un chorro de sangre se precipitó al interior de la jeringa, apretó los labios hasta dejar de sentirlos. La niña contempló la luz del sol que entraba por las ventanas llenando la sala aséptica de tibieza y de color y percibió una presencia que velaba por ella, como si un espíritu hubiera bajado a la tierra para protegerla.

Mientras el científico llenaba tres cubos con su sangre, ella cerró los ojos y pensó en la voz de su madre. Solía contarle historias de reinos encantados, bellas durmientes y valerosos caballeros dispuestos a combatir por el bien; le hablaba de dioses que se transformaban en cisnes, de guapos niños que se convertían en flores y de mujeres que se tornaban árboles; le susurraba que los ángeles existían tanto en la tierra como en el cielo, y que había algunas personas que, como ellos, podían volar. Ella escuchaba siempre sus relatos sin estar nunca del todo convencida de que fueran ciertos. Pero había una cosa que sí sabía: en cada uno de ellos, al final, la princesa siempre despertaba, el cisne volvía a convertirse en Zeus, y el caballero vencía sobre el mal. En cierto momento, con un toque de varita mágica o un conjuro, la pesadilla terminaba y comenzaba una nueva era.

Extracto de Angelopolis: El paraíso perdido, de Danielle Trussoni.

ANGELOPOLIS portada

Angelopolis: El paraíso perdido, de Danielle Trussoni, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Planeta.

SINOPSIS: Han pasado diez años desde que Verlaine viera a Evangeline en el puente de Brooklyn, convertida en un ángel. Ahora es un cazador de elite en la sociedad angelológica y cumple con empeño su misión de capturar, encarcelar y eliminar a los Nefilim como ella, crueles y bellos descendientes de la unión entre ángeles y humanos. Sin embargo, cuando vuelven a encontrarse inesperadamente en parís, Verlaine comprende que ella es distinta de las criaturas que persigue. La fascinación que siente solo aumenta cuando Evangeline es secuestrada por una de las criaturas angélicas más peligrosas y buscadas. Verlaine y sus colegas angelólogos lucharán por liberarla y su investigación los llevará de la Torre Eiffel a los palacios de San Petersburgo, de la remota Siberia a la costa del mar negro. La verdad sobre los orígenes de Evangeline, así como fuerzas capaces de aniquilarlos, los aguarda.

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