‘El relojero ciego’, de Richard Dawkins

Nosotros, los animales, somos las cosas más complejas del universo conocido. Nuestro universo, por supuesto, es un pequeño fragmento del universo real. Puede haber objetos más complejos que nosotros en otros planetas y es posible que algunos sepa ya de nuestra existencia. Pero esto no altera la idea que quiero exponer. Las cosas complejas merecen siempre una explicación muy especial. Queremos saber cómo empezaron a existir y por qué son tan complejas. Es probable que la explicación, como se verá más adelante, sea la misma en términos generales para todas las cosas complejas de cualquier parte del universo; la misma para nosotros, que para los chimpancés, los gusanos, los robles y los monstruos del espacio exterior. Por contraposición, no será así para lo que llamaré cosas “simples”, como rocas, nubes, ríos, galaxias y estrellas. Éstas son materia de la física. Los chimpancés, los perros, los murciélagos, las cucarachas, la gente, los gusanos, las flores, las bacterias y los seres de otras galaxias lo son de la biología.

La diferencia radica en la complejidad del diseño. La biología es el estudio de las cosas complejas que dan la impresión de haber sido diseñadas con un fin. La física es el estudio de las cosas simples que no nos incitan a invocar un diseño deliberado. A primera vista, objetos hechos por el hombre, como los ordenadores y los coches, parecen excepciones. Son complejos y están, obviamente, diseñados con una finalidad, sin embargo carecen de vida y están hechos de metal y plástico en lugar de carne y hueso. En este libro los trataré como objetos biológicos.

La reacción del lector a este planteamiento puede consistir en preguntar: <<Sí, pero ¿son realmente objetos biológicos?>> Las palabras están a nuestro servicio, no al revés. Por diferentes razones, nos resulta conveniente utilizar palabras con distinto sentido. La mayoría de los libros de cocina clasifican la langosta como un pez. Los zoólogos se quedarían pasmados al leerlo, y señalarían que las langostas podrían llamarse peces a los humanos con mayor justicia, ya que los peces son una especia más cercana a los humanos que a ellas.

Extracto de El relojero ciego, de Richard Dawkins.

RELOJERO

SINOPSIS: El biólogo Richard Dawkins explica los conceptos de la teoría de la evolución de Darwin que a mediados del siglo XIX transformó la imagen que el ser humano se había hecho sobre sí mismo y el puesto que ocupaba en la naturaleza y a partir de esto argumenta sobre la selección natural que no obedece a ningún plan preestablecido.

El relojero ciego, de Richard Dawkins, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Tusquets.

‘Adivina quién soy de Megan Maxwell’

Playa de las Teresitas

Tenerife (España). Mayo 2012

¡Me asfixio!

Sergio me besa y yo me asfixio.

No es por su beso, es por el calor tan tremenso que hace en el interior del coche. Me gusta que me bese, pero estoy tan acalorada que la angustia comienza a apoderarse de mí. Muevo la mano en busca del botón para bajar el cristal de la ventanilla y él, al darse cuenta, me pregunta:

-¿Qué haces?

Sudorosa y a punto del desmayo, respondo:

-Necesito aire. Baja el cristal de las ventanillas, ¿no ves que estamos sudando?

Sergio, mi chico desde hace seis meses, me mira y, besándome el cuello, murmura:

-Hay demasiados coches alrededor y nos verán.

-¿Y qué más da? –pregunto, chorreando de sudor.

Mi guapo acompañante, un morenazo de los que a mí me gustan, dice excitado y deseoso de continuar:

-Verán que estás sin camiseta y luego la gente hablará.

Eso me llega.

Me importa un pepino lo que piense la gente y así se lo digo:

-Lo que hable, piense o imagine la gente sabe que me da igual.

-A mí no –sentencia como siempre.

Voy a protestar, pero su boca cubre la mía, de modo que no puedo hablar. Su respiración se acelera y noto que tantea por mi espalda para abrir el broche del brasier. Me arqueo un poco para facilitárselo, pero nada. Parece que…parece que… no le atina.

Es un poco torpe, para qué lo voy a negar.

-No quiero que vayas mañana a trabajar a ese hotel –me dice.

Deseosa de que me desabroche el brasier de una vez, musito:

-No empieces con eso.

-Yanira –insiste-. Los hombres te mirarán y…

-No me vengas con celos, que sabes que eso a mí no me gusta.

Si algo tengo claro es que ni soy celosa ni quiero dar celos. No creo en el amor ni en la pareja. ¿Por qué? Pues porque cuando yo tenía veinte años, un neozelandés que vino de vacaciones a Tenerife me rompió el corazón y, tras sufrir el desengaño de mi vida, me lo blindé a prueba de amoríos y tonterías románticas. ¡Los ignoro!

Extracto de ‘Adivina quién soy de Megan Maxwell’

ADIVINA

SINOPSIS Yanira tiene una vida cómoda, trabaja de cantante en un hotel de Tenerife y le gusta experimentar cosas nuevas. Cuando conoce a un italiano, él le enseñará más del sexo de lo que ella pensaba saber. Después, al trasladarse a Barcelona y trabajar de mesera en un crucero, conocerá a Dylan, quien la observa más de lo que ella cree. Entre los dos surge una atracción de juegos morbosos, divertidos y sensuales.

‘Ni santa ni golfa de Martha Carrillo’

Ser MUJER no es fácil. Y menos si en cada una de tus células traes tatuados siglos y siglos de información de lo que una buena mujer debe ser: pura, casta, inmaculada, pasiva, dependiente, virginal, y sobre todo, atenta a la llegada de su príncipe azul.

Si ya sé. Pareciera que en pleno siglo XXI esto es una locura, y que las cosas ya no son así gracias a los logros de décadas de feminismo. Las mujeres actuales dizque nos volvimos independientes, autosuficientes, activas y sin necesidad de un hombre que llegue a nuestra vida para salvarnos.

Digo dizque –perdón, mujeres- porque me di cuenta de que, a pesar de mi formación y de la firme creencia de que yo era una mujer moderna y actual, ¡no era así! Descubrí que, como muchísimas otras mujeres, seguía en la eterna espera de mi príncipe azul…

Claro que no se trata de un príncipe azul cualquiera. ¡No! Deseaba uno que me amara sólo a mí, que hiciera el amor como un tigre, que fuera tierno como un oso, que tuviera la fuerza de un león para protegerme de los obstáculos de la vida, que me mantuviera como un güey, y que fuera mi perro fiel y protector.

Claro, ahora entiendo por qué mis príncipes azules casi han perdido el juicio y han terminado fuera de mi vida. ¡Cómo no, si antes estas expectativas hasta yo saldría corriendo! Por un lado están todas estas demandas, y por otro está el hacerlos sentir que no los necesito porque soy una mujer total y absolutamente in-de-pen-dien-te.

Asumir eso, dejar a un lado el rol de la víctima heredado por las mujeres que me procedieron es muy complicado. Antes que nada sería necesario deshacerme de ideas como “Pobre de mí”, “Todos los hombre son iguales”, “Malditos hombres”, “Yo puedo sola”…

Y la verdad, hoy quiero –vaya que sí quiero- ver mi vida desde otro lugar: desde el de una mujer que se asume como mujer, y está al lado de un hombre que se asume como hombre. ¿Será esto posible?

Una familia disfuncional, varios intentos de relación y un matrimonio que terminó en divorcio dice que ¡NO! Pero soy terca y me sigo preguntando… ¿será esto posible? ¿Encontraré esa sana mezcla entre el yin y el yang?, o ¿terminaré tirando la toalla en el intento?

Extracto de ‘Ni santa ni golfa de Martha Carrillo’

SANTA

SINOPSIS Relatos íntimos de la autora compartiendo lo más personal de su vida; pensamientos, experiencias y miedos sobre la vida del rol de la mujer, como novia, hija, esposa, amante, madre y amiga

‘Despereaux de Kate DiCamillo’

Esta historia comienza entre los muros de un castillo, con el nacimiento de un ratón. Un ratón muy pequeño. El último ratón que les nacía a sus padres y el único de su camada que había nacido vivo.

-¿Dónde están mis bebés? –dijo la agotada madre cuando el mal rato hubo terminado -: Enséñame a mis bebés.

El padre ratón levantó bien al ratoncito.

-Sólo hay uno –dijo-. Los otros han muerto.

-Mon Dieu, ¿tan sólo un ratoncito?

-Sólo uno. ¿Cómo lo llamarás?

-Tanto trabajo para nada –dijo la madre y, suspirando, añadió -: ¡Es tan triste! ¡Es tanta la decepción!

Era una ratona francesa que había llegado al castillo hacía mucho tiempo en el equipaje de un diplomático francés que estaba de visita.

-¿Cómo lo llamarás? –repitió el padre.

-¿Qué cómo lo llamaré? ¿Lo llamaré? Claro que sí, lo llamaré, pero seguramente va a morirse como los otros. Oh, qué triste. Qué triste. Oh, qué gran tragedia.

La ratona se llevó un pañuelo a la nariz, lo agitó frente a la cara y se sonó.

-Sí, claro que le daré un nombre. Llamaré Despereaux a este ratón, por toda la tristeza, por la desesperanza de este lugar. Y a ver, ¿dónde está mi espejo?

Su marido le tendió un pequeño trozo triangular de espejo. La ratona madre, que se llamaba Antoinette, miró su reflejo y le dijo a uno de sus hijos con un suspiro:

-Tulés, vete por mi bolsa de maquillaje. Tengo unas ojeras terribles.

Mientras Antoinette se retocaba la pintura de los ojos, el padre colocó a Despereaux en una cama hecha con trocitos de manta. El sol de abril, débil pero decidido, atravesó una ventana del castillo y, buscando un agujerito en el muro tocó con un dedo dorado al recién nacido.

Extracto de ‘Despereaux de Kate DiCamillo’

DESPEREAUX

SINOPSIS Desde que Despereaux Tilling pensaron que no viviría por mucho peor lo hizo y con aventuras en la profundidad de un horrible calabozo de un castillo; junto a una princesa llamado Chícharo, una rata llamada Roscuro y Piny Pampurrias. Juntos se embarcan en este viaje y es tu destino averiguar lo que sucede después.

‘El Dios del Desierto de Wilbur Smith’

Atón abrió y cerró sus pequeños ojos hundidos entre los mofletes de grasa, y luego los apartó del tablero de bao ubicado entre nosotros. Dirigió su mirada hacia las dos jóvenes princesas de la casa real de Tamose que se movían desnudas en el agua límpida de la laguna.

-Ya no son unas niñas –observó como al pasar, sin el menor rastro de interés lascivo en el tema. Estábamos sentados uno frente al otro bajo un mirador abierto, techado con hojas de palmera junto a una de las lagunas más alejadas del gran río Nilo.

Yo sabía que su comentario sobre las jóvenes era un intento de distraer mi atención para su siguiente jugada con las piedras del bao. A Atón no le gusta perder, de modo que no es particularmente escrupuloso en cuanto a la manera en que trata de ganar.

Atón siempre estuvo en los primero puestos de la lista de mis amigos más antiguos y queridos. Igual que yo, es un eunuco y alguna vez fue esclavo. Cuando todavía era esclavo, y mucho antes de llegar a la pubertad, su amo había tomado nota de su excepcional intelecto y de sus agudas capacidades mentales. Deseaba cultivar y concentrar estos dones, e impedir que se diluyeran con las distracciones de su libido. Atón era una propiedad sumamente valiosa y, por ello, su amo hizo que el más famoso médico de Egipto llevara a cabo la castración. Su amo murió ya hace mucho tiempo, pero Atón ascendió más allá de su estatus de esclavo. Es ahora el chambelán del palacio real del faraón en Tebas, y es también el jefe que administra una red de informantes y espías por todo el mundo civilizado. Hay sólo una organización que supera la suya, y es la mía. En esto, como en casi todo, estamos en una competencia amigable entre ambos, y pocas cosas nos dan mayor placer y satisfacción que sacarle ventaja al otro.

Disfruto enormemente de su compañía. Me divierte y a menudo me sorprende con sus buenos consejos y fina percepción. De vez en cuando pone a prueba mi destreza en el tablero de bao. Es habitualmente generoso con sus elogios. Pero, sobre todo, él actúa como un complemento de mi propio talento.

Extracto ‘El Dios del Desierto de Wilbur Smith’

DESIERTO

SINOPSIS Taita es un esclavo liberado, filósofo y guardián de las princesas Tehuti y Bekatha, hijas del faraón Tamoses. El faraón recurre a su amigo leal para devolver la gloria a su tierra: Egipto. Taita emprenderá una expedición por el Nilo a través de Arabia hacia Babilonia para llegar al mar Creta. En esta misión deberá estar atento a las princesas quienes con su presencia inquietan el éxito de la misión y el futuro del reino.

‘Sofía de los presagios de Gioconda Belli’

Es de noche y el mundo está quieto. Hay que entrar de puntillas al Diriá, pueblo de brujos, pueblo que crece sobre el cerro que en lo alto se quiebra y baja hacia la inmensa laguna de Apoyo. Las luces están apagadas. El pueblo duerme apoyado en el reflejo del agua. Han callado los ruidos de feria del domingo. Los cirqueros han doblado sus carpas. Las marimbas se han marchado. Las puertas están cerradas y en el parque acampan los gitanos que vienen de la América del Sur, que vinieron antes de Europa, de Egipto y de la India y mucho antes del Paraíso Terrenal donde una gitana anterior a Eva encantó a Adán y parió una raza de hombres sin pecado original. Se hace el silencio en los carromatos. Los niños sueñan y las mujeres cansadas terminan de apagar el fuego, mientras los hombres fuman encendiendo los cigarros con los tizones aún rojos. Cerca de uno de los carromatos, una mujer y un hombre discuten como si contaran secretos. Dicen odiarse. Se irá, dice la mujer, no quiere verle más, no quiere oírle, se irá con los suyos, con los que no son gitanos, no quiere más la familia, los detesta a todos. El gitano fuma despacio y no le contesta. La mujer se levanta, entra al carromato, mira a la niña dormida dentro y sale sin que el gitano, de espaldas, se vuelva. La niña no está dormida, ha escuchado la discusión acobardada, con miedo. Ve la silueta de la madre desaparecer y se inclina, se pone los zapatos y decide seguirla. Sale el viento oscuro que sopla desde la laguna.

Las casas del pueblo tienen paredes anchas. La calle principal sube hacia la iglesia, una calle de piedras y lodo. Nada de asfalto en este lugar perdido. Frente a la iglesia, hay un círculo de madera, un estadio rudimentario donde los domingos hay peleas de gallo y corridas de toros sin muertes, ni sangre; corridas de toros donde se monta al toro solamente y gana el que se queda montado más tiempo mientras el animal corcovea. Empieza a clarear y cantan las gallinas en los patios. En los campamentos de los gitanos duermen todos menos el hombre que piensa dónde estarán la mujer y la hija. No se mueve. Lo piensa y le enfurece estarse preocupando por los arranques de ella. No la irá a buscar. Aparecerá. No duda de que regresarán las dos, hasta que amanece y los hombres salen de los carromatos, las otras mujeres se levantan y él sabe que llegó la hora de partir. Los gitanos no esperan. No pueden esperar. Tienen que seguir camino. Él, remolón, atrasa la partida. Los tíos ancianos vienen y le preguntan por la mujer y la hija, pero él no sabe y dice que no importa; ella decidió irse con los suyos, buscarlos. Se llevó a la niña. ¿Qué hacemos?, le preguntan, y él contesta: ¿y qué vamos a hacer? En el camino las buscaremos. Hay que partir. Yo no atraso.

En los vericuetos del amor se pierde la niña; para siempre él creerá que se fue con ella; ella pensará que está con él.

Extracto de ‘Sofía de los presagios de Gioconda Belli’

SOFIA

SINOPSIS Sofía se pierde en un momento en el que sus padres discuten y una caravana de gitanos se va desplazando. A los siete años su destino cambia al tener otros padres en un mundo nuevo. Su rebeldía gitana se va imponiendo a situaciones dolorosas y a un marido patriarcal que la priva. Llena de sabiduría y a través de rituales y ceremonias antiguas llega con el amor de su vida.

Al parecer, Porfirio Díaz no fue un presidente tan jodido como nos dijeron

Pocos dictadores en la historia de América Latina son tan conocidos como Porfirio Díaz. La historiografía (la escritura de la historia) sobre la época porfiriana siempre ha sido un tema de controversia, y uno que ha inspirado un sinfín de mitologías, no solo por las inevitables asociaciones políticas negativas con un régimen derrocado por una revolución, sino por el simple hecho -supremamente irónico, por cierto- de que es en esta época cuando se establece por primera vez en la historia de México la consolidación de una narrativa nacional coherente y la versión de una historia patria liberal que fue evolucionando con los textos clásicos de finales de siglo XIX: Vicente Riva Palacio, Justo Sierra, Emilio Rabasa, por mencionar solamente los textos más conocidos. La gran ironía consiste en que a la poderosa visión posrevolucionaria de la historia patria se han incorporado partes de la versión liberal decimonónica -sobre todo de la Insurgencia (personalizada, como siempre, en las figuras de Hidalgo y Morelos) y de la Reforma (en la figura de Juárez)- pero que excluyó tajantemente por tanto tiempo a su progenitor, Porfirio Díaz, y al régimen porfiriano que dio luz a la historia patria oficial en México, y también a los mismos cultos a Hidalgo, Morelos y, sobre todo, a Juárez, el culto más perdurable hoy en día. En ese sentido, tenemos que entender que la época que conocemos como el «porfiriato» (una etiqueta que se pondrá adelante en tela de juicio) es, al mismo tiempo, creadora y víctima de poderosas mitologías históricas.

También es muy cierto que las versiones más satanizadas se han ido desmoronando y revisando en los últimos treinta años. Compárense, por  ejemplo, los dos comentarios de Octavio Paz sobre el régimen de Díaz (uno de 1950, el otro de 1986), que sirven de epígrafe de este capítulo. Pero el compás del revisionismo historiográfico ha seguido distintos ritmos en sus distintos ámbitos -el historiográfico y el político-. Ahora en la historiografía profesional se puede afirmar que la renuencia a estudiar temas porfirianos murió hace tiempo. Como indicaron Mauricio Tenorio Trillo y Aurora Gómez Galvarriato en un análisis de la historiografía porfiriana, publicado en 2006, el porfiriato (etiqueta que no cuestionan) «ha dejado de ser un no tema». Este cambio profundo en la historiografía profesional se refleja en la nueva versión de los libros de texto que ahora presentan una imagen más positiva de un porfiriato modernizador, una versión que por cierto ha influido mucho en la percepción de la nueva generación de jóvenes escolares mexicanos sobre esta época. En cambio, en la esfera pública y política, los cambios en la satanización de la figura de Díaz y su régimen han sido más lentos, y más difíciles de erradicar.

Extracto de Porfirio Díaz: entre el mito y la historia, de Paul Garner.

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Porfirio Díaz: entre el mito y la historia, de Paul Garner, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Crítica.

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Paul Garner

Porfirio Díaz es una de las figuras más controvertidas de la historia de México, tanto, que a cien años de su muerte en París, sus restos todavía reposan en el exilio.

Política e Internet: ¿enemigos a muerte o amigos con derecho?

Con la desconfianza popular hacia los poderes convencionales que se extiende y se hace más profunda y la estima popular del potencial poder para el pueblo de Internet alzándose hacia el cielo a través de los esfuerzos conjuntos del marketing de Silicon Valley y la poesía al estilo de Hillary Clinton recitada y transmitida a través de miles de despachos académicos, no sorprende que la propaganda progubernamental tenga más oportunidades de ser escuchada y absorbida si llega a sus objetivos a través de Internet. El más astuto de los autoritarios lo sabe muy bien; después de todo, los expertos informáticos están ahí para ser contratados, dispuestos a vender sus servicios al mejor postor. Hugo Chávez está en Twitter y supuestamente alardea de tener medio millón de amigos en Facebook; mientras que en China hay, por lo visto, un verdadero ejército de blogueros subvencionados por el Gobierno (bautizados como «el partido de los cincuenta céntimos», que es lo que cobran por cada entrada). Morozov recuerda a sus lectores que, como afirma Pat Kane en el Independent del 7 de enero de 2012, «para el joven operario sociotecnológico, el servicio patriótico puede ser una motivación tan grande como el anarquismo bohemio de Assange y sus amigos». Los hackers de la información también se unirían con entusiasmo y el mismo grado de buena voluntad y sinceridad a una nueva «Internacional de la transparencia» que a las Brigadas Rojas. Internet apoyaría ambas decisiones con idéntica ecuanimidad.

Se trata de una vieja, viejísima historia vuelta a contar: las hachas pueden usarse para talar madera o para cortar cabezas. La decisión no es de las hachas, sino de quienes las usan. Al hacha no le importa lo que elija quien la sostiene. Independientemente de lo afilada que esté, la tecnología en sí misma no «hará avanzar la democracia y los derechos humanos» para nosotros y en lugar de nosotros…

Vuelves a tener razón al negarte a depositar tus esperanzas para la inversión de la actual insensibilización del lenguaje político en las instituciones existentes en la política de los Estados-nación. Y ello por razones que hemos debatido siquiera someramente: la avanzada separación que tiene como objetivo el divorcio entre el poder (la capacidad de hacer cosas) y la política (la capacidad de decidir lo que hay que hacer), y la resultante incapacidad, absurda, degradante y manifiesta de la política de los Estados-nación para cumplir con su cometido. Pocas personas esperan la salvación desde las altas esferas; las promesas de los ministros se reciben, como mucho, con incredulidad salpicada de ironía. El montón de esperanzas frustradas crece día a día. Bajo la luz deslumbrante de las pantallas de televisión se reproduce el espectáculo de hombres y mujeres de estado que anuncian orgullosamente, en el telediario de la noche, los pasos decisivos que acaban de dar -sus medidas para restablecer el control sobre el curso de los acontecimientos y poner fin a otro problema angustioso- solo para esperar nerviosamente a que la Bolsa abra a la mañana siguiente para comprobar si esas medidas tienen la más ínfima oportunidad de aplicarse, y si es así, si esa aplicación tendrá algún efecto tangible.

Extracto de Ceguera moral, un libro de Zygmunt Bauman y Leonidas Donskis.

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Ceguera moral, de Zygmunt Bauman y Leonidas Donskis, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Paidós.

“Tomorrowland”: La novela de la película de Disney está aquí

La película “Tomorrowland” se estrenó en cines mexicanos el pasado viernes. Pero el fenómeno que acarrea esta historia va más allá de las pantallas. El día de mañana se lanza la novela basada en el guión de Damon Lindelof y Brad Bird (quien además es director de la cinta). La adaptación literaria es autoría de Elizabeth Rudnick.

Esta novela es parte del esfuerzo que Grupo Planeta ha hecho en conjunto con Disney para crear libros que fomenten la lectura en los más jóvenes. “Tomorrowland” se une a Planeta Junior, un sello diseñado para los pequeños que comienzan con lecturas.

Tomorrowland” es una novela perfecta para que chic@s y grandes se diviertan explorando más allá el universo de Casey Newton y la ciencia ficción. Además tendrán la posibilidad de complementar la lectura con la película. De esto trata el libro:

“Casey Newton desea que el mundo sea diferente. Está harta del fracaso y del pesimismo que observa en la escuela y los medios de comunicación. Anhela que más personas compartan su interés por la exploración espacial y, sobre todo, que impidan que se desmantele la estación espacial cercana. Incluso, cada noche, Casey entra sin que nadie se dé cuenta a la plataforma de despegue, deseando que por un poco más de tiempo ésta no sea cerrada para siempre.

Pero un día, Casey adquiere un misterioso pin, uno que la transporta a una hermosa y futurística ciudad. Ella no sabe que ese pin será la llave para descubrir uno de los mñas grandes secretos de la humanidad, o bien, que muy pronto  se encontrará en una cuanta regresiva para salvar al mundo.”

Tomorrowland_Libro

‘Historias inconscientes’, de Gabriel Rolón

Recuerdo aquella mañana de un modo preciso. Comencé a atender desde muy temprano, de modo que a las 11.30 ya había recibido a cinco pacientes, y el día no iba a cambiar. Un viaje editorial me ausentó toda la semana de Buenos Aires y debía recuperar algunas sesiones perdidas. A pocos minutos de terminar una de ellas, el teléfono empezó a sonar de manera insistente.

No suelo contestar cuando estoy trabajando, pero la persistencia era tanta que mi disculpé con mi paciente y le pedí autorización para subir el volumen de la contestadora y averiguar quién llamaba de ese modo.

La voz que escuché me puso en alerta de inmediato.

-Licenciado Rolón, por favor, si está ahí atiéndame. Necesito hablar con usted.

Mi primera intención fue volver a bajar el volumen y continuar con la sesión, pero algo en esa voz me convocó a seguir escuchando un poco más. De todos modos, no podía imaginar lo que diría a continuación.

-En este momento tengo un révolver en la mano y estoy decidiendo si me mato o si me doy una oportunidad.

Mi paciente se dio vuelta en el diván para mirarme.

-¿Es una broma? –me preguntó.

Dudé un instante y le respondí que no.

Hay ocasiones en las que tengo la sensación de que el tiempo transcurre a una velocidad diferente. Como si de golpe el mundo ralentara y solo mi pensamiento siguiera funcionando del modo habitual. Es una experiencia extraña, para nada mística; simplemente que en un instante pasan por mi cabeza diferentes pensamientos, los considero, los evalúo y determino qué hacer. No lo he conversado con otros analistas, pero supongo que a todos aquellos que debemos decidir en pocos segundos sobre cosas importantes, debe de pasarnos algo parecido.

En esta ocasión, la duda central se planteó entre si debía considerar a la persona que me llamaba como un psicópata, un manipulador, alguien que utilizaba una amenaza tan grave solo para ser atendido con premura, en los tiempos que él quería y manejaba o si, por el contrario, tenía que dar crédito a ese pedido desesperado.

-Hola –del otro lado de la línea escuché una respiración agitada-, ¿quién habla?

Extracto de Habitante del Horror, parte de Historias inconscientes de Gabriel Rolón.

HISTORIAS

SINOPSIS: Adicciones, discapacidad, incesto, mentira, culpa, histeria grave, amor desmesurado, locura; son los temas que se tratan en cada relato que nace desde la relación de un analista y su paciente. Son historias que padecen por el dolor y que es la experiencia compartida de momentos perturbadores y violentos.