‘Templarios, nazis y objetos sagrados’ de Lorenzo Fernández Bueno

Hay un lugar que siempre se nos aparece a quienes constantemente recibimos informaciones relacionadas con esas temáticas que no tienen una respuesta muy clara. Bien sea por su vinculación con las desapariciones sin explicación, bien sea por los fenómenos menos luminosos que al aparecer surcan sus cielos, bien sea porque allí habitó una de esas etnias cuyo nombre no deja indiferente a nadie –se llamaban <<comechingones>>, qué le vamos a hacer- y que hicieron de este rincón del planeta su rincón sagrado. Bien sea por todo esto o por mucho más, años atrás decidí embarcarme en un viaje al otro lado del mundo. Porque además los cronistas del siglo XX aseguraban que Hitler, desesperado por mantener un poder que poco a poco se le escapaba de las manos, envió una expedición a estas tierras con la intención de apoderarse del Simihuinqui, el misterioso Toki Lítico que en tiempos anteriores dio poder a aquel que lo custodió.

Es el Bastón de Mando, el objeto sagrado que me hizo emprender un viaje que jamás podré olvidar.

Y fue entonces cuando entendí lo que quería decir mi admirado escritor filósofo Eric Hoffer cuando aseguraba que <<en cada búsqueda apasionada, la búsqueda cuenta más que el objeto perseguido>>. Si, entonces lo entendí.

Así empezó todo…

Subiendo al cerro sagrado

<<Está comenzando a llover. Yo que ustedes no subiría a estas horas de la noche.>> las palabras de aquel hombre quedaron atrás, entre las paredes de un viejo establecimiento. La advertencia retumbaba en mi cabeza. Habíamos empezado la ascensión y un viento helador se empeñaba en devolvernos a la cruda realidad, haciendo que por unos instantes la duda de continuar con el propósito de alcanzar el cerro sagrado de la etnia de los comechingones se colase por esas rendijas tras las cuales se oculta el miedo.

No habían transcurrido cinco minutos desde que inicié la marcha y una densa cortina de agua empezó a caer con fuerza.

A un lado la montaña oba ganando altura, porque aquel día, yo –y aquellos inconscientes a los que acompañaba- me encontraba en el corazón de una de las serranía más abruptas y despobladas de Argentina. Al otro, la densa vegetación iluminada por la luz de dos linternas forjaba imágenes imposibles, siluetas fantasmales propias de la mente atormentada de Dickens en Un cuento de Navidad. El sendero estaba impracticable y el frío no permitía pensar demasiado. Pros o contras, en ese momento de no retorno ya daba igual.

Extracto de ‘Templarios, nazis y objetos sagrados’ de Lorenzo Fernández Bueno

TEMPLARIOS

SINOPSIS En 1910, un desconocido pintor que vagabundeaba por las calles de Viena decidió entrar en el palacio Hofburg, en una de cuyas salas se custodiaba el tesoro de los Habsburgo. Durante horas permaneció en silencio observando la Lanza del Destino, el arma con la que el centurión Longinos atravesó el costado de Cristo. Se decía que aquél que la poseyera tendría el poder de crear imperios, y perderla, sería un final terrible. Aquel muchacho juró que algún día sería suya. Y así fue. El 11 de abril de 1938 Alemania anexionaba Austria al Tercer Reich. Auqle hombre se llamaba Adolf Hitler.

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Las expediciones secretas para alcanzar el poder eterno.

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