“Solitario”: una novela de Alice Oseman

“Esta no es una historia de amor…”

Solitario, la nueva novela de la joven autora Alice Oseman llegó a México. Trata sobre una estudiante de una escuela para ricos, su nombre Tori Spring. Aunque todos sus compañeros están obsesionados con ser populares e interesantes, ella prefiere dormir y meterse a su blog de internet. Ha llegado a un punto en su vida donde los cambios la abruman, deben elegir universidad, sus antiguos amigos ya no lo son y no sabe si está enamorada de un nuevo chico que entro a su vida. Y por encima de todo, llega Solitario, un blog de internet dedicado a hacer bromas pesadas en su escuela.

Lean aquí el primer capítulo de esta maravillosa novela:

“Al entrar en la sala de estudiantes soy consciente de que la mayoría de las personas que se encuentran ahí están prácticamente muertas, incluyéndome a mí. Recibí información confiable sobre la tristeza posnavideña: es totalmente normal, deberíamos esperar sentirnos un poco atontados después del momento <<más feliz>> del año. Sin embargo, yo no me siento muy diferente a como me sentí en Nochebuena o en Navidad o en cualquier otro día desde que comenzaron las fiestas. Estoy de regreso y empieza otro año. No pasará nada. Me quedo allí parada; Becky y yo nos miramos.

–Tori– me dice–, tienes cara de querer matarme.

Ella y el resto de Nuestro Grupo están desparramados sobre una colección de sillas giratorias, alrededor de los escritorios de cómputo de la sala de estudiantes. Como es el primer día, los alumnos del 6.to grado han hecho un esfuerzo generalizado en cabello y maquillaje, y me siento inadecuada de inmediato.

Me desinflo sobre una silla y asiento con mi resignación.

–Es gracioso porque es cierto.

Me mira de nuevo, pero sin verme realmente, y nos reímos de algo que no estan chistoso. Entonces Becky se da cuenta de que no tengo ganas de hacer nada y se va. Me recargo sobre mis brazos y empiezo a dormitar.

Me llamo Victoria Spring. Creo que deberían saber que invento muchas cosas en mi cabeza, cosas que luego me entristecen. Me gusta dormir y bloguear. Algún día moriré.

En este momento, es probable que Rebecca Allen sea mi única amiga de verdad. También es probable que sea mi mejor amiga. Todavía no me queda totalmente claro si estos dos hechos están relacionados. En cualquier caso, Becky Allen es muy bonita y tiene el cabello morado y muy largo. He notado que si tienes el pelo morado, es frecuente que las personas te vean. Y si eres bonita y tienes el cabello de ese color, es frecuente que las personas se queden mirándote, lo que tiene como resultado que te conviertas en un personaje muy reconocido y popular dentro de la sociedad adolescente; el tipo de personaje que todo el mundo dice conocer, pero con quien seguramente nunca han hablado. Becky tiene 2 098 amigos en Facebook. Justo ahora está hablando con otra chica de Nuestro Grupo, Evelyn Foley. La gente considera que Evelyn es «retro» porque tiene el cabello desarreglado y usa un collar con un triángulo. —Pero la verdadera pregunta —dice Evelyn— es si existe una tensión sexual entre Harry y Malfoy. No estoy segura de que a Becky le agrade Evelyn realmente. A veces pienso que las personas solo fingen que se agradan. —Es parte de la ficción de los fans, Evelyn —responde Becky—. Haz el favor de mantener tus fantasías entre tú y tu blog. —Pero Malfoy ayuda a Harry al final, ¿no? —Evelyn ríe—. Muy en el fondo es un buen tipo, ¿correcto? Entonces, ¿por qué bulea a Harry durante siete arios? Es. Un. Homosexual. De. Clóset. —Aplaude con cada palabra. En realidad, eso no consigue enfatizar su argumento—. Es un hecho bien conocido que la gente molesta a las personas que le gustan. En este caso, la psicología es irrebatible. —Evelyn —dice Becky—, en primer lugar, me desagrada la idea totalmente ñoña de que Draco Malfoy sea una bella alma torturada en busca de redención y comprensión. En segundo lugar, la única pareja no convencional que valdría la pena discutir es Snily. —¿Snily? —Snape y Lily.

Evelyn parece profundamente ofendida. —No puedo creer que no apoyes a Drarry si vas a defender a Snape y Lily. ¡Por favor! Al menos Drarry es una posibilidad realista. —Asiente lentamente—. O sea, es normal que Lily se enamorara de un galán divertidísimo como James Potter. —James Potter era un magnífico imbécil. Especialmente con Lily. J.K. dejó eso totalmente claro. Y perdóname, pero si Snape no te cae bien para el final de la serie, entonces no has entendido el concepto de Harry Potter en absoluto. —Si se hubiera dado «Snily», Harry Potter ni siquiera existiría. —Sin Harry, Voldemort nunca habría…, no sé, cometido genocidio masivo. Tanto Becky como Evelyn voltean a verme. Deduzco que debo añadir algo. Me incorporo. —¿Están diciendo que, como es culpa de Harry que hayan muerto todos esos magos y muggles, habría sido mejor que no existieran Harry Potter, ni los libros, ni las películas, ni nada? Me da la impresión de que he arruinado la conversación, de modo que mascullo una disculpa y me levanto de la silla para salir corriendo por la puerta de la sala. A veces odio a la gente. Seguramente eso es muy malo para mi salud mental. En nuestra ciudad hay dos escuelas de bachillerato: la Harvey Green Grammar School para chicas, o «Higgs», como se la conoce, y la Truham Grammar School para varones. Pero ambas aceptan tanto a unos como a otros en los años 12.° y 13.0, los últimos de bachillerato, que se conocen como el 6.° grado en todo el país. De modo que ahora estoy en el 12.° año y he tenido que enfrentarme a una afluencia repentina de la especie masculina. Los chicos en Higgs son como criaturas míticas, y tener un novio de verdad te pone al tope de la jerarquía social; sin embargo, personalmente, pensar o hablar demasiado acerca de «cuestiones de chicos» hace que me den ganas de darme un tiro en la cara.

Aunque me importaran esas cosas, no es que podamos presumir nada, gracias al espectacular uniforme de la escuela. Por lo general, los alumnos del 6.° grado no tienen que usar uniforme, pero en Higgs nos obligan a usar uno horripilante. El tono es gris, lo que es perfecto para un lugar así de aburrido.

Llego a mi casillero y encuentro un post-it rosa pegado en la puerta. En él, hay una flecha dibujada que apunta a la izquierda, copio para sugerirme que mire en esa dirección. Irritada, volteo la cabeza a la izquierda. Hay otro post-it a unos casilleros de distancia. Y otro más en la pared al final del pasillo. Los demás caminan frente a ellos sin prestarles la más mínima atención. ¿Qué puedo decir? La gente no es nada observadora. No se cuestionan este tipo de cosas. Nunca reflexionan acerca de los déjá vu, cuando podría haber un error en el programa de Matrix. Caminan frente a los vagabundos de la calle sin ni siquiera echar un vistazo a su mala suerte. No psicoanalizan a los creadores de las películas de terror cuando es casi seguro que son unos psicópatas. Despego el post-it de mi casillero y camino hasta el siguiente.

En ocasiones me gusta llenar mis días con cosas pequeñas que a nadie más le importan. Me hace sentir que hago algo interesante, principalmente porque nadie más lo está haciendo. Esta es una de esas ocasiones. Empiezan a aparecer post-its por todas partes. Como dije antes, todo el mundo los ignora; por el contrario, continúan con su vida y hablan de chicos y ropa y otras cosas sin importancia. Las niñas de 9.° y 10.° se pasean con sus faldas enrolladas y sus calcetas a media pierna por encima de sus mallas. Las de 9.° y 10.0 siempre parecen felices y eso me hace odiarlas un poco. Pero, a fin de cuentas, odio bastantes cosas. El penúltimo post-it que encuentro muestra una flecha que apunta hacia arriba, o hacia adelante, y se encuentra en la puerta cerrada de un salón de cómputo en el primer piso. Hay una tela negra que cubre la ventana de la puerta. Precisamente este salón de cómputo, el C16, está cerrado desde el año pasado por remodelación, pero no parece que hayan comenzado a trabajar. A decir verdad, por alguna razón esto me hace sentir triste; aun así, abro la puerta del C16, entro y la cierro tras de mí. Hay una ventana larga que abarca totalmente la pared del fon-do y todas las computadoras parecen tabiques. Son unos mamotretos sólidos. Al parecer, viajé por el tiempo hasta 1990. Encuentro el último post-it en la pared del fondo, con una dirección URL:

SOLITARIO.CO.UK”

Solitario_aliceoseman

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *