Por qué fallan las mentiras

Las mentiras fallan por muchos motivos. Quizá la víctima del engaño descubra accidentalmente la verdad al encontrar un documento escondido o una mancha de barra de labios en un pañuelo. También puede ser que otra persona delat al mentiroso: un colega envidioso, una esposa abandonada, un informante que ha sido pagado para ello, son algunas de las fuentes básicas de detección de los engaños. Sin embargo, lo que aquí nos importa son los errores cometidos durante el acto mismo de mentir contra la voluntad del que miente, conductas que llevan sus mentiras al fracaso. La pista sobre el embuste o la autodelación puede presentarse en un cambio de la expresión facial, un movimiento del cuerpo, ina inflexión de la voz, el hecho de tragar saliva, un ritmo respiratorio excesivamente profundo o superficial, largas pausas entre las palabras, un desliz verbal, una microexpresión facial, un ademán que no corresponde. La cuestión es: ¿Por qué no pueden evitar los mentirosos estas conductas que los traicionan? A veces lo consiguen. Hay mentiras ejecutadas hermosamente, sin que nada de lo que se dice o hace las trasluzca. ¿Pero por qué no sucede esto en todos los casos? Las razones son dos, una de ella vinculada con los pensamientos y la otra con los sentimientos.

¿Quieres saber más? Entonces debes leer Cómo detectar mentiras, de Paul Ekman.

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Cómo detectar mentiras, de Paul Ekman, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Booket.

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