¿Para qué sirve leer?

Es frecuente que nos pregunten, y a veces que nos preguntemos, para qué sirve leer. No es raro que en la elaboración de las teorías se expongan razones graves, cuando no excesivamente rigurosas.

Otras veces, en cambio, sea figurada o líricamente, nos aseguran que leer no sirve para nada. Y hay razón en ello, pero, por todo lo dicho anteriormente, también debemos entender esta expresión en su calidad metafórica.

Jorge Ibargüengoitia decía que la única razón válida para leer obras literarias es el goce que nos entregan. “Hay que tener en cuenta -explicaba- que los beneficios que produce la lectura de obras literarias son muy tenues. En lo moral, muy dudosos, y en cuanto al conocimiento que dan de la vida, inaplicables. Nunca he oído decir a nadie: Me salvé porque apliqué las enseñanzas contenidas en Fortunata y Jacinta.”

Además, el autor de La ley de Herodes dijo: “La lectura es un acto libre. ebe uno leer el libro que le apetezca a la hora que le convenga. Y si no le apetece a uno ningún libro, no lee, y no se ha perdido gran cosa.”

Fragmento de ¿Qué leen los que no leen? de Juan Domingo Argüelles.

Qué leen los que no leen

¿Qué leen los que no leen? de Juan Domingo Argüelles ya está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Paidós.

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