‘Nosotros’ de David Nicholls

A. C. Y D. C.

Para que tanto la pregunta como la respuesta tengan sentido, puede que sea necesario algo de contexto. Instintivamente, siento que mi vida se puede dividir en dos pares: antes de Connie y después de Connie. Y, antes de que relate detalladamente lo que sucedió ese verano, puede que resulte útil contar cómo nos conocimos. Al fin y al cabo, ésta es una historia de amor. Y, ciertamente, en ella encontraremos amor.

La otra palabra que empieza con s

Solitario es una palabra problemática y no hay que utilizarla a la ligera. Incomoda a la gente, pues la relacionan con adjetivos más duros como triste o extraño. Siempre he caído bien, creo. Soy alguien apreciado y respetado, pero tener pocos enemigos no es lo mismo que tener muchos amigos, y resulta innegable que, por aquel entonces, aunque no era alguien exactamente <<solitario>>, sí estaba más solo de lo que había esperado estar.

Para la mayoría de las personas, los veintitantos suponen el punto álgido de su sociabilidad. Es el momento en que se embarcan en sus primeras aventuras en el mundo real, encuentran una carrera, llevan vidas sociales activas y apasionantes, se enamoran, coquetean con el sexo y las drogas. Yo era consciente de que esto sucedía a mí alrededor. Oía cosas de los clubes y las inauguraciones de galerías, de conciertos y manifestaciones; veía las resacas, la misma ropa en el trabajo en días consecutivos, los besos en el metro y las lágrimas en la cafetería, pero tenía la sensación de estar observándolo todo a través de un vidrio templado. En concreto, pienso en el final de la década de los ochenta, una época que, a pesar de sus dificultades y convulsiones, pareció ser emocionante. Vimos caer muros –literal y figuradamente- y los rostros políticos comenzaron a cambiar. No lo llamaría ni una revolución ni un nuevo amanecer (había guerras en Europa y en Oriente Medio, además de disturbios y una gran agitación económica), pero al menos flotaba en el ambiente una sensación de cambio. Como si cualquier cosa fuera posible. Recuerdo leer, en los suplementos dominicales, una gran cantidad de artículos sobre el Segundo Verano del Amor. Si para el primero yo era demasiado pequeño, durante el segundo estaba terminando mi doctorado (sobre interacciones proteína-ARN y el plegamiento de proteínas durante la traducción). <<El único ácido en esta casa –solía decir en el laboratorio- es el ácido desoxirribonucleico.>> Fue una broma que nunca obtuvo el reconocimiento que se merecía.

Aun así, parecía claro que a finales de los ochenta estaba sucediendo cosas, si bien en otra parte y a otras personas, y yo me preguntaba si en mi vida también habría algún cambio y cómo podría conseguirlo.

Extracto de ‘Nosotros’ de David Nicholls

NOSOTROS

SINOPSIS ¿Cómo afectan al amor la rutina y el paso del tiempo? ¿Se pueden olvidar los errores del pasado? ¿Es siempre posible expresar lo que realmente sentimos? ¿Por qué tendemos a herir a quienes más amamos? ‘Nosotros’ es una novela sincera que habla sobre aquello que nos preocupa a todos.

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Una novela fuera de serie.

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