‘Los viajeros de la noche’: una novela llena de mitología, historia y fábulas mágicas

La vida de la golem comenzó en la bodega de un barco de vapor. Corría el año 1899 y el barco en cuestión era el Baltika, que hacía la travesía de Danzig a Nueva York. El amo de la golem, un hombre llamado Otto Rotfeld, la había embarcado oculta en una caja y la había escondido entre su equipaje. 

Rotfeld era un judío prusiano de Konin, una bulliciosa localidad al sur de Danzig. Hijo único de un próspero fabricante de muebles, había heredado el negocio familiar antes de lo esperado, tras la muerte prematura de sus padres por escarlatina. Pero Rotfeld era un irresponsable arrogante, carente de todo sentido común; antes de que transcurrieran cinco años, el negocio ya se había ido al garete.

Rotfeld se alzó sobre las ruinas y evaluó la situación. Tenía treinta y tres años. Quería una esposa y marcharse a América.

Lo de la esposa era lo más complicado; dejando de lado su talante soberbio, Rotfeld era desgarbado y feo y tendía a mostrar una expresión lasciva. A las mujeres no les apetecía quedarse a solas con él. Unas cuantas casamenteras lo rondaron cuando acababa de heredar, pero sus feligresas pertenecían a familias inferiores y él las rechazó. Cuando quedó a la vista de todos cómo llevaba los negocios, las ofertas desaparecieron por completo.

Rotfeld era arrogante, pero también se sentía solo. No había tenido ningún amor verdadero, y al cruzarse por la calle con damas respetables. podía ver la aversión en sus miradas. Así que la idea de ir a visitar al viejo Yehudah Schaalman no tardó demasiado en ocurrírsele. 

Extracto de Los viajeros de la noche, de Helene Wecker.

los viajeros de la  noche portada

Los viajeros de la noche, de Helene Wecker, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Tusquets.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *