‘Las hermanas Woolf’ de Susan Sellers

Es Stella quien nos despierta. La luz de su vela proyecta fantasmagóricas sombras sobre la pared. Sé de inmediato que se trata de algo serio. Me siento en la cama mientras me echo la bata sobre los hombros y deslizo los pies en los zapatos. Tú te envuelves en un chal; tiemblas de frío.  Cuando estamos preparadas, seguimos a Stella a la habitación de madre. En la entrada nos damos la mano. Padre está en una silla al lado de la cama con la cabeza enterrada entre las palmas de las manos. El doctor Seton está de pie junto a la ventana hablando con George y Gerald. Dos enfermas ahuecan las almohadas de su madre. Se produce un silencio cuando entramos en la habitación. Nos quedamos cerca de Stella, que pone los brazos alrededor de nuestros hombros. George se acerca a nosotras y nos dice que debemos besar a madre de uno en uno. Le tiende la mano a Adrian y lo lleva hasta madre. Veo a Adrian inclinarse para besarla en la mejilla aferrándose a los dedos de George. Cuando te guía a ti hasta la cama, madre abre los ojos. Ella te observa serenamente durante un momento. Después cierra de nuevo los ojos.

Ahora me toca a mí. Me agacho para besar la frente de madre y percibo el espantoso esfuerzo de su respiración. Necesito que me hable. Necesito que me explique qué está pasando. Necesito que me diga que me quiere. Mantiene los ojos fiememente cerrados. Noto la mano de George en el brazo y le permito que me laeje de la cama.

Me siento con la mirada clavada en el suelo. No puedo soportar dirigirla hacia la cama. Alcanzo a oír los pájaros cantando al otro lado de la ventana. Enfrente de mí está el tocador de madre; observo su jotero, sus fotografías, su cuaderno y su pluma. El espejo está ladeado y en él puedo ver el reflejo de madre. Su rostro es casi traslúcido en la penumbra. La estudio como si fuera un cuadro, absorbiendo la palidez de su piel, la forma en que su cabello se separa sobre su frente. Intento decidir cómo la dibujaría. Hay oscuras sombras sobre las cuencas de sus ojos y el arco de su labio superior es tan pronunciado que el inferior prácticamente desaparece bajo él.

Me doy cuenta de que la habitación se ilumina. Aún mirando hacia el espejo, observo al doctor Seton levantar la muñeca de madre y tomarle el pulso. Él asiente y deposita de nuevo el brazo junto al cuerpo. Padre emite un terrible y furioso aullido.

Huyo de la habitación.

Nos acurrucamos en el salón, inseguros de cómo proceder. somo como figuras de las que toda forma, color, vida se ha evaporado. las cortinas están echadas sobre la fría luz primaveral. George está sentado al lado de la chimenea llorando. Gerald se mira las manos, incapaz de articular palabra.  Sobre nosotros, oímos los salvajes sollozos de padre. Stella entra en la habitación; lleva una jarra de leche tibia y una botella de brandy. Tú tienes la mirada perdida en el fuego, tus ojos están vacíos. Lo que ha sucedido escapa a tu entendimiento.

Extracto de ‘Las hermanas Woolf’ de Susan Sellers

WOOLF

SINOPSIS Las hermanas Virginia Woolf y Vanessa Woolf fueron dos mujeres que marcaron toda una generación. Dos hermanas inseparables, amigas íntimas y eternas rivales. Dos mujeres fuertes e independientes que lucharon para vivir según sus ideales. Narrada desde el punto de vista de Vanessa, este libro nos muestra una época apasionante y una nueva interpretación de el suicidio de Virginia Woolf.

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Susan Sellers

Un relato sensacional, documentado y genuino, que nos muestra una época apasionante y presenta una nueva interpretación de uno de los acontecimientos más emblemáticos de la historia de la literatura del siglo xx: el suicidio de Virginia Woolf.

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