Las celebridades también son seres humanos: entrevista con Gael García Bernal

Vamos por una pequeña autopista abandonada y le pregunto a Gael García cuál es el primer recuerdo que tiene de Diego Luna. Se queda callado y luego intenta una respuesta, más para él que para mí: “Está bueno. Nunca me lo habían preguntado”. Nos detenemos en un semáforo solitario. Estamos en Reykjavík, capital de Islandia, una pequeña ciudad costera de edificios blancos y grises, rodeada por un mar sorprendentemente claro y unas imponentes montañas de hielo. Gael vive ahí hace más de tres meses y aún se sorprende ante la belleza del lugar. El semáforo cambia a verde y el coche vuelve a avanzar sobre la carretera congelada. “No sé qué decir, tendría que pensarlo un poco más”.

Apenas unas horas antes esperaba la llegada del actor mexicano en el lobby del hotel donde tendríamos una sesión de fotos. Cuando llegó me sorprendió su aspecto: tenía el pelo muy corto con mechones desiguales y una barba poblada, de varias semanas. Subimos a la terraza del décimo piso, donde nos aguardaba el fotógrafo y, en el ascensor, me explicó qué había pasado con su pelo: “Vengo de trabajar en una película en Madrid en la que hago un papel de enfermo de sarna, entonces me hicieron este corte”. La película se llama The Limits of Control del director de culto Jim Jarmusch, en la que comparte cartel con Tilda Swinton, Bill Murray y John Hurt.

Al contrario de lo que se podría pensar, Reykjavík es una ciudad soleada en marzo. Desde muy temprano en la mañana el cielo está despejado y un sol picante derrite el hielo que se ha formado en las calles durante la noche anterior. Debido a su posición geográfica es la capital más septentrional del mundo, de tal forma que recibe una iluminación extrema. Desde la terraza de uno de los edificios más altos de la ciudad se puede apreciar el espectáculo de la luz amarilla bañando las montañas plateadas. Nos sentamos y García dice que está muy feliz con el clima, pues al día siguiente comenzará a rodar un cortometraje del que será director. Se trata de un proyecto que hasta ahora era secreto, para el que lo contrató la ONU. No es una misión humanitaria, claro. O sí, un poco: el organismo internacional le pidió a ocho directores (entre los que se encuentran Jane Champion, Gus Van Sant, Wim Wenders, Gaspar Noé y Mira Nair) que realizaran un cortometraje para apoyar uno de sus principales programas: las ocho metas para el desarrollo que se pretenden cumplir en 2015.

-¿No te sorprende que te hayan seleccionado junto a directores con tanta trayectoria?

-Sí, claro. Pero es que han pasado tantas cosas. Nunca me imaginé que me encontraría trabajando con gigantes así. Tampoco que terminaría haciendo películas. Mucho menos haciendo obras de teatro en lugares como éste.

Extracto de una entrevista con Gael García Bernal, incluída en el libro 16 retratos excéntricos, de Felipe Restrepo Pombo.

16 retratos excentricos

16 retratos excéntricos, de Felipe Restrepo Pombo, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Planeta.

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