‘Foucault, pensamiento y vida de Paul Veyne’

Foucault esperaba ver cómo la escuela histórica francesa se mostraba receptiva a sus ideas. Depositó en ella todas sus esperanzas, pues, a fin de cuentas, ¿acaso no era una élite de mentalidad abierta que gozaba de reputación internacional? ¿No estaban sus miembros preparados para admitir que todo era histórico, incluida la verdad?, ¿que no existían invariantes transhistóricos? Por desgracia para Focuault, esos historiadores estaban entonces muy ocupados con su propio proyecto, el de explicar la historia en referencia a la sociedad. En los libros de Foucault no encontraban las realidades que tenían por regla buscar en una sociedad y tropezaban con problemas que no eran los suyos, como el del discurso, como el de una historia de la verdad.

Estos historiadores ya tenían su propio método, así que no estaban demasiado dispuestos a abrirse a otro cuestionamiento, que era el de un filósofo, autor de unas obras que a duras penas acertaban a comprender, más difíciles para ellos si cabe que para otros lectores, pues en su condición de historiadores podían leerlos sólo en relación con su propio  esquema metodológico. Lo que Foucault escribía era desde su punto de vista un tejido de abstracciones ajenas a la práctica histórica. En sus libros encontraban unas nociones distintas de aquellas a las que estaban acostumbrados, y que consideraban la única moneda en curso del historiador.  Les parecía que Foucault les pagaba en papel moneda filosófica mientras que ellos hablaban, según creían, de realidades. No todos habían comprendido que su propia prosa creaba una conceptualización sin saberlo y que en el fondo sus nociones eran tan abstractas como las de Foucault. Si pensamos en la toma de la Bastilla (¿revuelta? ¿revolución?), ya estamos conceptualizando.

[…]

En 1978, un coloquio entre varios historiadores y él acabó en clash (<<colisión>>); es una lástima, pero tengo que renunciar a narrar por extenso un conflicto tan capital y tan apasionante para el lector. Foucault, decepcionados, amargado, me hizo partícipe de sus reproches: la explicación causal, dijo, <<que es una superstición entre los historiadores>>, no era la única forma de inteligibilidad, el nec plus ultra del análisis histórico.

Extracto de ‘Foucault, pensamiento y vida de Paul Veyne’

FOUCAULT

SINOPSIS Michel Foucault fue y sigue siendo una de las figuras más controvertidas del siglo XX. Este libro es un testimonio del historiador extemporáneo que compartió los caminos y las batallas con Foucault. Un libro que pone en debate sus convicciones.

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