‘El revés de las lágrimas’ de Cristina Loza

Hasta el viento quiso avisar y sopló encrespando las acacias, el susurro de los álamos se hizo silbido agudo, desesperado, y lo escucharon las torcazas, y los patos y chorlitos de la laguna, y las garzas, huyeron azorados, con el plumaje erizado de miedo, al sentir los caballos chapaleando en el agua y el sonido de los hocicos chorreantes al saciar la sed.

Tiburcio fue el primero en caer, degollado en el maizal.

Viento caliente, carajo, dijo Maidana, y en ese instante escuchó el silbido, cual de un pájaro sufriente, triste; se puso alerta, horadando la oscuridad, mirando la negrura hasta que se le secaron los ojos por la fijeza con que busca entre las sombras, obligándolo a pestañear para humedecerlos. No ve nada, pero su olfato los encuentra, ese olor a grasa rancia, a sudor acre, a cuerpo excitado; son indios, le susurra a su acompañante, que también se ha enderezado del montículo de tierra que lo protege, al lado del puente. ¿Escuchaste, mocoso?, pa que vayás aprendiendo, no los veo, pero ese olor a zorrino lo conozco, jue perra. El otro no contesta, y Maidana ahora trata de verle la cara, el muchacho está parado muy quieto. De pronto se le viene encima. ¿¡Qué!?, grita el viejo dando un paso atrás, el instinto lo guía mas la orden llega tarde a su cerebro, el acero se clava en la carne desprevenida y Maidana cae de rodillas, murmurando: traidor, cómo me confié. Dobla la cerviz, trata de ver y toca la boca abierta en su pecho, por donde se le escapa la vida. El muchacho salta como un gato de las pajas, toma el grueso pelo blanco tirando la cabeza del herido hacia atrás, y en un solo y preciso tajo lo degüella. Maidana cae acurrucado, cual si se abrazar a sí mismo de tanta violencia, y el sonido apagado del gotear de la sangre en la tierra seca rompe el silencio de la noche. El muchacho limpia el facón en los yuyos, lo guarda, y repitiendo el silbido baja el puente, que cruje y se despierta; los bultos reptantes en el campo se enderezan, los cascos apenas tocan el suelo para cruzar, el amanecer se insinúa en el cielo con amarillos y grises, ya se distinguen las sombras por su nombre. En ese instante de primera luz, Laureano, desde el mirador, pega el grito: ¡¡¡Indios!!!, un grito que es inmediatamente aplastado por el alarido de cincuenta gargantas, cincuenta manos golpeándose la boca, en un ¡¡¡Ya, yaa, yaa!!! infernal, que saca a todos los habitantes de la casa de su sueño pacífico, dibujando en el aire de la madrugada el camino de las pesadillas, la puerta del infierno. Conrado y Damiana se han puesto cualquier prenda sobre el cuerpo y en el corredor se encuentran con don Santiago, Nazarena y Althea, las dos mujeres demudadas, el semblante desencajado por el terror. Los alaridos penetran por el techo, por las hendijas de las ventanas, se escuchan ya los primeros disparos de Laureano y sus hombres. En la sala, la pesada tranca que atraviesa la puerta resiste los mebates de los invasores, que enardecidos de rabia, van tirando haces de paja sobre el techo, y sus aterrados moradores caen en la cuenta de lo que están haciendo cuando el humo espeso y blanco se cuela por las hendijas, y el fuego prende rápidamente en las ventanas de madera. Nazarena corre y regresa con trapos mojados, golpea frenética las primeras lenguas ávidas, golosas, que se meten por las fisuras, don Santiago empuña un révolver que su yerno le diera, pero el agua está lejos y todo es inútil, arden las cortinas, los sillones, entra la humareda se escuchan las toses, los ahogos y quejidos, y es Conrado el que define la situación, gritando: ¡Hay que salir de aquí o nos quemamos vivos!

Extracto de ‘El revés de las lágrimas’ de Cristina Loza

LAGRIMAS

SINOPSIS Damiana es una joven bella mimada por sus padres y su niñera, la mulata Nazarena. Está enamorada de Conrado, el amor de sus sueños y con quien se casará. Después de celebrar la boda, los recién casados parten a su nuevo hogar. Pero, inesperadamente, un grupo de asaltantes irrumpe en la hacienda sembrando muerte y destrucción; Damiana, muda, queda cautivada en el horror pero debe volver a construir un nuevo destino a partir del dolor.

portada_el-reves-de-las-lagrimas_cristina-loza_201507151943.jpg

Es una novela histórica y romántica excepcional, con un vivaz entretejido de personajes reales y ficticios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *