‘El país bajo mi piel’: memorias de un país en guerra y de una mujer que vivió dos vidas

Dos cosas que yo no decidí decidieron mi vida: el país donde nací y el sexo con que vine al mundo. Quizá porque mi madre sintió mi urgencia de nacer cuando estaba en el Estadio Somoza en Managua viendo un juego de béisbol, el calor de las multitudes fue mi destino. Quizás a eso se debió mi temor a la soledad, mi amor por los hombres, mi deseo de trascender limitaciones biológicas o domésticas y ocupar y ocupar tanto espacio como ellos en el mundo. Delante del estadio de donde mi madre salió hacia el hospital, se alzaba entonces una estatua ecuestre de Anastasio Somoza García, el dictador que inició en Nicaragua, en 1937, la dinastía somocista. Quién sabe qué señales se transmitirían en el líquido amniótico, pero en vez de terminar como deportista con un bate en la mano, terminé esgrimiendo todas las armas a mi disposición para botar a los herederos del señor del caballo y participar en la lucha de mi país por liberarse de una de las dictaduras más largas del continente americano.

No fui rebelde desde niña. Al contrario. Nada hizo presagiar a mis padres que la criatura modosa, dulce, y bien portada de mis fotos infantiles se convertiría en la mujer revoltosa que les quitó el sueño. Fui rebelde tardía. Durante la adolescencia me dediqué a leer.

Leía con voracidad y pasmosa velocidad. Julio Verne y mi abuelo Pancho -que me proveía de libros- fueron los responsables de que desarrollara una imaginación sin trabas y llegara a creer que las realidades imaginarias podían hacerse realidad. Los sueños revolucionarios encontraron en mí tierra fértil. Lo mismo sucedió con otros sueños propios de mi género. Sólo que mis príncipes azules fueron guerrilleros, y que mis hazañas heroicas las hice al mismo tiempo que cambiaba pañales y hervía mamaderas.

Extracto de El país bajo mi piel, de Gioconda Belli.

el pais bajo mi piel portada

El país bajo mi piel, de Gioconda Belli, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Planeta.

SINOPSIS: “He sido dos mujeres y he vivido dos vidas. Una de mis mujeres quería hacerlo todo según los anales clásicos de la feminidad: casarse, tener hijos, ser complaciente, dócil y nutricia. La otra quería los privilegios masculinos: independencia, valerse por sí misma, tener vida pública, movilidad, amantes. Creo que al fin he logrado que ambas cosas coexistan bajo la misma piel. Sin renunciar a ser mujer, creo que he logrado también ser hombre”. Este libro acerca al lector la vida y la trayectoria de Gioconda Belli. Con lenguaje llano y directo, la autora narra en primera persona los acontecimientos que signaron su historia, desde la niña nicaragüense de familia acomodada hasta la guerrillera sandinista, pasando por la escritora de fama internacional, la política involucrada con su país tras el fin de la dictadura de Somoza, la amante transgresora, la madre desvelada. Sin medias tintas, a cara lavada, Belli va desplegando las convicciones y las dudas, los aciertos y los errores, los triunfos y las derrotas, el amor y el desamor. En suma, las contradicciones propias de una existencia abierta a la aventura y a los desafíos. Estas memorias son a la vez un poderoso testimonio de primera mano sobre una época clave de la historia latinoamericana, y el delicado autorretrato de una mujer a la vez excepcional y corriente. Dos realidades paralelas, el amor y la guerra, se cruzan en estas páginas que, desde el peligro de las trincheras hasta la tranquilidad de la madurez, reflexionan sobre la permanencia de los ideales y la fuerza motora de la pasión.

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