“El arte de amar” de Erich Fromm

¿Cuántas cosas no se han dicho del amor? Pero probablemente una de las reflexiones más importantes entorno a ese concepto muy viejo es la de Erich Fromm en su obra de 1959 “El arte de amar”.

La novela presenta al amor como algo que se aprende y se desarrolla, pero rechaza la idea de que es algo mágico y misterioso. Según Fromm, los cuatro aspectos básicos que forman al amor son: cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento, lo difícil es que cada uno se manifiesta en diferentes niveles para distintos individuos.

Aquí un extracto:

“¿Es el amor un arte? En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. ¿O es el amor una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno <<tropieza>> si tiene suerte? Este libro se basa en la primera premisa, si bien indudable que la mayoría de la gente de hoy cree en la segunda.

No se trata de que la gente piense que el amor carece de importancia. En realidad, todos están sedientos de amor; ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan de amor, y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.

Esa peculiar actitud se basa en varias premisas que, individualmente combinadas, tienden a sustentarla. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo se dignos de amor. Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado en especial por los hombre, es tener éxito, ser tan poderosos y rico como lo permita el margen social de la propia posición. Otro, usado particularmente por las mujeres, consiste en ser stractivas, por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc. Existen otras formas de hacerse atractivo, que utilizan tanto los hombres como las mujeres, tales como tener modales agradables y conversación interesante, ser útil, modesto, inofensivo. Muchas de las formas de hacerse querer son iguales a las que se utilizan para alcanzar el éxito, para <<ganar amigos e influir sobre la gente>>. En realidad, lo que para la mayoría de la gente de nuestra cultura equivale a digno de ser amado es, en esencia, una mezcla de popularidad y sex-appeal.”

LIBRO

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