Cómo dejar de ser infeliz

Un vez impartí una conferencia titulada “Cómo ganar frente al destino” y en ella expliqué de manera concisa y lógica cómo puede cambiarse el destino. En este capítulo, me gustaría ahondar un poco más en el tema y hablar acerca de otros relacionados.

La idea de ganar frente al destino puede sonar como una aseveración atrevida. Sin embargo, el hecho de que el destino de una persona cambie o no, en realidad, depende de qué tan bien comprenda la conferencia esa persona, y hasta qué grado la lleve a la práctica. La forma en que mis palabras hayan sido interpretadas variará de una persona a otra, y sin preguntarle a cada persona cómo entendió aquello que fue escrito de forma abstracta, no hay modo de estar seguro.

Si dijera “Cómo ganar frente al destino” de manera más sencilla, lo diría como “formas de dejar de ser infeliz”, un conocimiento que la mayoría de la gente desea saber. Por eso, aquí me gustaría explorar el tema “¿Qué necesitamos hacer para dejar de ser infelices?”.

¿Cuándo es que los sentimientos de infelicidad se incrementan en los seres humanos? Obviamente, estos sentimientos y las razones por las cuales la gente se siente infeliz cambian según la edad de la persona, su respuesta al paso del tiempo y su situación en la sociedad. Por esta razón es imposible simplemente decir “es un hecho que seré infeliz si la situación evoluciona de tal o cual forma” o “es seguro que seré feliz en tales condiciones”. Por ejemplo, usted no puede hacer la afirmación categórica de que sería feliz, si tuviera un millón de dólares, o que si no los tuviera, sería miserable. 

En la mayoría de los casos, es cierto que si usted tiene fuerza física, será feliz; y si es débil, será infeliz, pero incluso esto depende de las circunstancias del individuo. En el caso de un luchador de sumo, el hecho de que tenga un cuerpo grande puede significar que es fuerte y feliz, pero su vida diaria podría ser menos fácil. Pueden haber pasado muchos años desde la última vez que experimentó un sentimiento de ligereza corporal al levantarse en la mañana, por lo que los luchadores de sumo a veces podrían desear ser como otras personas.

Un empleado de una compañía puede sentirse infeliz por tener que viajar a la oficina en un tren concurrido cada mañana y desear vivir cerca del trabajo para así llegar caminando. Pero una vez que se jubila, puede descubrir que sus músculos se debilitan pronto y se dará cuenta de cuán feliz era en los días en los que tenía que viajar en transporte público. 

No podemos decir que si algo ocurre, definitivamente conllevará a la felicidad o la infelicidad. Aunque la gente puede experimentar el mismo hecho, en las mismas circunstancias, el resultado variará de una persona a otra, dependiendo de la situación de cada una y de su actitud ante dicha circunstancia.

Extracto de Las leyes de la felicidad, de Ryuho Okawa.

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Las leyes de la felicidad, de Ryuho Okawa, está disponible en librerías y tiendas en línea bajo el sello Diana.

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